jueves, 2 de julio de 2009

Descubriendo a Cézanne




Los bodegones de Cézanne

Paul Cézanne pintó bodegones durante toda su carrera, desde los años sesenta hasta principios del siglo XX. En estas pinturas los objetos reciben frontalmente la luz, que hace que resalten con fuerza sobre el fondo, logrando que la imagen destaque por su profundidad y su fuerza expresiva.
En los más de cincuenta bodegones que realizó entre 1879 y 1882, Cézanne investiga y experimenta la simplificación de las formas, acercándose a una pureza geométrica absoluta que solo cuajó muchos años después en la obra de los pintores abstractos.

Azucarera, jarra y plato de fruta, h. 1890
Original óleo sobre tela, 61 x 90 cm, Museo Pushkin, Moscú
Autor: Paul Cézanne

“La disposición de los objetos es la tradicional, fiel a los esquemas clásicos del bodegón flamenco. En cambio, su realización es extremadamente moderna e innovadora, hasta el punto de que influyó en muchos artistas de las siguientes décadas, que no solo retomaron el uso sumamente eficaz de los colores, sino que hicieron lo posible por reproducir su ambiente enrarecido y meditativo.”
(Gran atlas del impresionismo, pág. 170)

De la presente copia: Óleo sobre lienzo, 61 x 90 cm, con marco nogal oscuro.

Bodegón con manzanas y naranjas, 1899
Original óleo sobre tela, 74 x 93 cm, Musée d’Orsay, París
Autor: Paul Cézanne

“También en este bodegón se aprecia un gran cuidado en la disposición de los objetos y la distribución de la luz. Los colores son claros e intensos, con suaves degradados. Las manzanas y las naranjas resaltan sobre el mantel blanco, que a su vez contrasta con la tela oriental de dibujos geométricos. Estas investigaciones sobre la posibilidad de crear un espacio pictórico nuevo, distinto al de la realidad, constituiría el punto de partida de los experimentos de los pintores cubistas.”
(Gran atlas del impresionismo, pág. 171)

De la presente copia: Óleo sobre lienzo, 74 x 93 cm, con marco nogal oscuro.

Un paseo por Monet











No hay actualmente nadie, culto o ignorante, amante del arte o indiferente a él, que no sepa reconocer a simple vista como mínimo los cuadros más famosos del impresionismo. Uno de los cuadros de Monet Impresión, sol naciente, dio nombre a todo el movimiento y se convirtió en su paradigma por excelencia.
Seguir a Claude Monet en sus obras es adentrarse en el espíritu de este movimiento: la pintura al aire libre, pintar la naturaleza, paisajes, marinas, estampas urbanas, escenas de la vida doméstica, bodegones, la figura humana, etc.
En esta entrada proponemos los siguientes cuadros en orden de aparición:

El puente de Argenteuil, 1874
Original Le Pont d’Argenteuil, Musée d’Orsay, París
Autor: Claude Monet
De la presente copia: Óleo sobre lienzo, 60 x 80 cm


Los tres árboles en verano, 1891
Original Les tríos Arbres, The National Museum of Western Art, Tokio
Autor: Claude Monet
De la presente copia: Óleo sobre lienzo, 92 x 73 cm, con marco plateado.

El estanque de ninfeas, 1899
Original Le Bassin aux nymphéas, The Metropolitan Museum of Art, Nueva Cork
Autor: Claude Monet
De la presente copia: Óleo sobre lienzo, 93 x 74 cm, con marco nogal oscuro.

Los lirios en el jardín de Monet, 1900
Original Le Jardin de Monet, les iris, Musée d’Orsay, París
Autor: Claude Monet
De la presente copia: Óleo sobre lienzo, 81 x 92 cm, con marco plateado.

jueves, 25 de junio de 2009

Magníficas Reproducciones al Óleo


Obras Excelsas se perfila como una propuesta diferente para personas con gustos exigentes.


El coleccionista de arte, de cada vez mayor presencia en nuestro medio, es una persona exquisita que no renuncia a degustar de las maravillas que ofrece la pintura. Sin embargo, al no poder competir con los astronómicos precios con que se cotizan las obras pictóricas originales, tampoco renuncia a degustar de la belleza y del capricho de tener, en exclusiva, la obra de su preferencia.


Por eso, Obras Excelsas nace con la intención de proveer, a gusto y solicitud del cliente, la más variada, compleja y selecta oferta de obras pictóricas al óleo, de los maestros más renombrados de la historia de la pintura, con un mínimo de antigüedad de 70 años, vale decir, para pintores con obras hasta el año 1940; y así poder ofrecer a sus clientes alternativas maravillosas para la diversa decoración de espacios tan diversos como el lobby de un hotel vanguardista o el hall de un moderno edificio de selectos apartamentos, como también lujosos recibidores de bancos, modernos despachos y oficinas, etc., como para complacer los caprichos de todo aquel que aprecie el lujo del arte en su propio hogar.


Las obras, a solicitud del cliente, tardan entre uno a tres meses en ser entregadas, dependiendo de la envergadura del trabajo, su complejidad y tamaño. Las piezas cuentan con un sello de garantía en la parte posterior de cada obra que autentican su fidelidad y procedencia, para así evitar el fraude y/o comercialización indebida de la obra original, combatiendo así el mercado negro e ilegal de obras de arte.


Todas las piezas, trabajadas por un dedicado artista en bellas artes, son elaboradas en tela holandesa, con exigentes estándares, que ofrecen las máximas garantías de calidad en insumos, óleos y materiales, y que harán de su obra una pieza única, imperecedera y magnífica.


Los precios de las reproducciones, "a la carta" varían, según la complejidad y tamaño de la obra requerida, siendo un rango aproximado de precio de entre US$200 a US$3,500 (Dólares americanos).


Usted no puede renunciar al capricho de tener, para su propio goce y disfrute y en exclusiva, una obra de arte, una magnífica reproducción en formato original de su pintor favorito.


En caso de requerir mayor información, no dude en contactarnos: